sábado, 29 de diciembre de 2007

El puente de Alcántara

Anoche terminé de leer este magnífico libro que todos los amantes de la novela histórica deberían tener. Lo mejor del género que he leído hasta el momento, y uno de los mejores libros que he tenido entre mis manos. La novela nos transporta a la Edad Media española como nunca antes lo había hecho ninguna otra, y para ello se sirve de varios elementos de los que hablaremos a continuación. Qué pena me da haberlo terminado, porque después de haberlo leído, a partir de ahora, seré mucho más crítico con cualquier novela de este género que caiga en mis manos y seguramente no disfrutaré de ellas tanto como antes.

Como siempre, hablaré del libro sin revelar nada de su trama. Empezaremos por su estructura. Se divide en tres partes diferenciadas, llamadas "libros", divididas a su vez en capítulos. Cada libro transcurre en una época diferente: empezamos en el año 1063 en el primer libro, en el segundo comenzamos en el 1071, y en el tercero damos un salto hasta 1082. Antes de la primera parte hay un preludio que nos pone en situación, describiéndonos el panorama socio-político de la España del siglo XI. Entre el primer libro y el segundo, y entre el segundo y el tercero, hay un interludio donde, como en el preludio, se nos explican los cambios acontecidos durante el lapso de tiempo transcurrido. El libro se cierra con un postludio en el que se mencionan los acontecimientos ocurridos tras el tercer libro. La novela se acompaña además de una "Nota del autor" en la que nos comenta algunas costumbres, tradiciones y hechos célebres de la época, y de un glosario, en el que podemos consultar el significado de los muchos términos árabes y hebreos que aparecen durante la novela, explicados al detalle.
La acción gira en torno a tres personajes de tres mundos muy diferentes: un judío, un árabe y un cristiano. El árabe, ibn Ammar, está basado en un personaje histórico, un poeta que llegó a gozar de bastante influencia en la corte del rey de Sevilla. Cada capítulo se asigna a uno de los personajes, y es fechado según los tres calendarios, el cristiano, el árabe y el hebreo, añadiendo además el nombre de la ciudad en la que se desarrolla. Los personajes llevan vidas independientes, pero a veces llegan a encontrarse y entonces, en el mismo capítulo se puede dar una transición en la que el foco se traslada al otro personaje. Poco a poco, las vidas de estos tres personajes se irán cruzando cada vez más hasta llegar a formar una parte importante de su entorno.

El primer libro tiene un ritmo algo lento, pero es una verdadera delicia, ya que describe situaciones de la vida cotidiana en un castillo, en la corte de un rey, en una gran ciudad como Sevilla, el sorprendente desarrollo de un asedio (y lo diferente que resulta a como lo imaginamos), el modo de vida de los pardos (villanos con armas y caballo que fingen ser hidalgos), la manera en que se desenvuelve gente de toda clase (médicos, mercaderes, cortesanos, soldados, prostitutas...), haciendo en suma que podamos revivir esa agitada época de la historia en la que convivían diferentes culturas en relativa armonía. En los siguientes libros también se muestran otras estampas típicas medievales: se describen unos baños árabes, el desarrollo de una cacería, conflictos sociales, batallas, traiciones, todo sin escatimar en detalles. El primer libro también es el más largo, e incluso por sí solo se podría considerar un libro independiente, con un comienzo y un final. Una vez finalizado, hemos llegado a conocer a fondo a los personajes y asistido a los acontecimientos que marcarán su vida, proporcionándonos una estupenda base para que podamos disfrutar plenamente con la lectura de los otros dos libros.
El segundo libro es el más corto. Es la parte en la que asistimos al pleno desarrollo de los personajes; si en el libro anterior fuimos testigos de su ascenso, aquí lo somos de su consolidación. Los tres actúan en consecuencia con lo vivido en la primera parte. Aparecen nuevos personajes importantes, o algunos de los que fueron presentados en el primer libro cobran vital importancia a partir de aquí.
Y en el tercer libro asistimos a la caída, formando así una perfecta simetría. Esta parte acaba ya de atraparnos del todo, pues aquí el ritmo es mucho mayor que en los libros anteriores. Los acontecimientos se precipitan; en unas ocasiones son previsibles, en otras desconcertantes. Los personajes atraviesan las mayores dificultades y el libro termina con dispares desenlaces para cada uno de ellos.

Los personajes no son, desde luego, nada planos. Yunus, el judío, es tal vez el que menos evoluciona, porque ya es anciano cuando comienza el libro. Pero ibn Ammar y Lope son muy interesantes. El primero comienza como un cortesano venido a menos, que busca la manera de volver a triunfar, y aunque al principio puede despertar simpatía, luego se nos revela su desmedida ambición de poder; y Lope, que comienza como un muchacho inseguro y de buen corazón, se convierte luego en un despiadado soldado atormentado por la sed de venganza. En todo momento piensan y actúan como seguramente lo hacían los hombres medievales, con una excesiva preocupación por el tema del honor y una actitud relajada ante la muerte y el sufrimiento ajenos.

El autor es capaz, desde el principio, pero cada vez más a medida que vamos leyendo, de introducirnos en la política andalusí y castellana del momento, haciendo de ella algo cotidiano como podría serlo para nosotros en este momento la última disputa entre Rajoy y Zapatero. Además, la política dirige en gran medida la vida de los tres personajes, participando activamente en ella uno de los tres, que decide sobre el destino y el devenir de reyes y reinos. Dicho de otra forma, llega un momento en que somos capaces de comprender cada uno de los movimientos que se realizan, aunque nos encontremos en una época tan diferente a la nuestra.

En fin, cuando una novela no es muy buena, hay mucho que decir porque hay mucho que criticar, pero esta vez no puedo extenderme sin revelar la trama (cosa que no haré), porque el libro me parece toda una obra maestra del género, que cumple con todos los requisitos para que una novela histórica sea realmente lo que debe ser, y lo hace de una forma original, proporcionándonos una visión muy completa de la vida medieval a través de tres personajes de culturas diferentes, lo cual contribuye a enriquecer la recreación de la época, haciendo uso del prisma a través del cual cada uno de ellos observa y vive en su mundo, aportando diferentes visiones sobre un mismo hecho, enriquecidas a su vez por las diferentes actividades que desempeña cada uno, elegidas de manera que el espectro de visiones se amplía todo lo posible.

No puedo más que cantar las alabanzas del señor Frank Baer y deciros que, si os gusta la Edad Media, no podéis perderos esta maravilla de libro.

Nota (de 0 a 10): 10

3 comentarios:

Jolan dijo...

Un gran libro. Hace ya que lo leí, pero recuerdo que me gustó mucho el modo en que el autor desarrolla la vida de los personajes, en los que realmente plasma la forma de pensar de la época, y no el común error de la novela histórica de hoy día de emplazar actitudes y sentimientos de nuestros tiempos en aquellos.

Es curioso... no recuerdo en Ibn Ammar una ambición desmedida, sino más bien una insistente intención de imponer su buen juicio, (lo que le llevó a lo que le ocurre al final al personaje -no quiero yo poner spoilers ahora, jeje). Eso hizo que este personaje me cautivase especialmente. Como también el protector y maestro de Lope -no me acuerdo ahora de su nombre...

La forma de narrar el asedio de Barbastro: sencillamente genial.

Archimago dijo...

No te acuerdas del nombre del capitán... ¡porque no sale! El autor siempre se refiere a él como "capitán", lo cual contribuye a aumentar el halo de misterio que envuelve a este personaje desde el principio. A mí me recordó mucho al capitán Alatriste (quién sabe si Pérez-Reverte no se inspiró en él).
Ibn Ammar es el personaje con más fuerza de todos. Pero, desde mi punto de vista, las penurias que sufre al final se deben a su ambición: quería conquistar toda Andalucía (y casi lo consigue), y aquello le generó no pocos enemigos.

mefemabreu dijo...

Hola, no lo he terminado aún y me gustaría que no terminara nunca. Estoy disfrutando con su lectura.
¿Porqué no publicais aquí una traducción de las palabras que salen en árabe?
Por ejemplo al-Qasr se que es El Alcázar y asi se deducen algunas mas, pero la mayoria no las conozco.
Gracias